Si existe una materia prioritaria para cambiar el modelo económico de España, esa es sin duda la Educación. Aún sabiendo que los frutos de una reforma educativa no se verán en esta legislatura, ni tampoco en la siguiente, ni puede que en la que le siga, la responsabilidad del Gobierno es encabezar un nuevo compromiso de toda la sociedad española con la Educación.
En primer lugar debemos contar con un único sistema educativo, actualmente corremos el riesgo de que el sistema se divida en dos, entre la enseñanza privada-concertada y la enseñanza pública, quedando ésta como residual, como aquella en la que se encuadren los alumnos con mayores problemas de integración. Por tanto, es necesario que todos los centros asuman un papel de responsabilidad social educativa, integrando a los hijos de la inmigración, a aquellos con mayores problemas de aprendizaje y a aquellos provenientes de familias desestructuradas. Con ello, todos los alumnos partirían en igualdad de condiciones en su proceso de aprendizaje, dentro de un sistema educativo único e integrador.
En segundo lugar es necesaria una adaptación curricular al perfil del alumno, atendiendo a sus capacidades, sin que se haga depender la evolución y el progreso académico del alumno en función del centro, o del barrio donde vive, ya que el sistema educativo debe ser único. Así, el profesor, junto con el orientador del centro, debe detectar el talento de cada alumno y hacer posible que lo explote al máximo. Debemos de evitar que las capacidades de un alumno se frustren ante un entorno conformista y en cierta forma pesimista.
En tercer lugar, y para hacer posible que se exploten las capacidades de los alumnos hay que elevar los niveles de exigencia en materia académica y educativa. Desde las etapas más tempranas los alumnos deben ser responsables, deben conocer que el cumplimiento de un objetivo requiere un esfuerzo y un trabajo, por lo que resulta esencial inculcar el valor del trabajo para la consecución de unos fines concretos.
Todo esto, no es posible si no se apoya a los profesionales de la educación, por lo que habría que aumentar el reconocimiento social de maestros y profesores. Actualmente dicho colectivo, al igual que otros empleados públicos, se encuentran desprestigiados por el conjunto de la sociedad y carentes de instrumentos para hacer correctamente su trabajo. Todos debemos reconocer su labor, empezando por las familias, y darle instrumentos para motivar y despertar la inteligencia de sus alumnos, pero para ello, éstos deben ser los primeros en estar motivados.
Aunque se deben incorporar muchos más puntos a este nuevo compromiso educativo en España, y corresponde al conjunto de la sociedad decidirlos, concluyo haciendo referencia al proyecto puesto en marcha por el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra, “Alcalá Educa”, cuyo máximo responsable es el filósofo José Antonio Marina que resume el proyecto advirtiendo que Educar es responsabilidad del conjunto de la tribu. Así, ninguno podemos ser indiferentes de la educación de los más jóvenes, ya que nuestro progreso como sociedad depende de la actitud y la aptitud de las generaciones futuras.
domingo, 5 de abril de 2009
sábado, 14 de marzo de 2009
La tensión del arco parlamentario

Los resultados de las elecciones en Galicia y en el País Vasco han tenido gran trascendencia en la correlación de fuerzas políticas en el Congreso de los Diputados. Los grupos que hasta ahora habían apoyado al Gobierno, sobre todo en la aprobación de los presupuestos, el PNV y el BNG van a ser desplazados del poder en sus Comunidades Autónomas, y ya han avanzado, sobre todo los nacionalistas vascos, su intención de pasarse a la oposición más encarnizada. A pesar de que el PSOE tenga margen de maniobra en el Parlamento, porque tan sólo le restan 6 escaños para conseguir la mayoría absoluta, casi todos los grupos minoritarios tienen algo que reprocharle al gobierno: CIU y PNV que han sido apartados del poder en sus feudos por los socialistas, IU, BNG y ERC buscarán desmarcarse del gobierno y aprovechar la crisis para reforzarse ideológicamente y conseguir réditos electorales, CC gobierna en Canarias con el PP, Nafaroa Bai y UPN por si solos no suman y, por último con UPD el entendimiento es complicado.
El portavoz del grupo socialista ha hablado de la geometría variable para la búsqueda de apoyos parlamentarios, sin embargo la realidad práctica hace difícil la suma de votos suficientes. Por tanto, en un momento como el actual habrá que resolver el dilema de los apoyos parlamentarios más pronto que tarde. Y sólo hay dos opciones, la primera, buscar el entendimiento de nuevo con los nacionalistas catalanes, solución que ha funcionado en el pasado, pero que lanzaría el mensaje que se quería evitar al inicio de la legislatura, la independencia del Gobierno de España de los intereses particulares de determinados lobbys territoriales. La segunda opción, y sin duda la más arriesgada, es buscar el entendimiento con el Partido Popular. Habría que plantearse que si somos capaces de llegar a un acuerdo para gobernar con su apoyo en el País Vasco, si tendríamos que ser capaces de llegar a determinados acuerdos a nivel nacional.
El portavoz del grupo socialista ha hablado de la geometría variable para la búsqueda de apoyos parlamentarios, sin embargo la realidad práctica hace difícil la suma de votos suficientes. Por tanto, en un momento como el actual habrá que resolver el dilema de los apoyos parlamentarios más pronto que tarde. Y sólo hay dos opciones, la primera, buscar el entendimiento de nuevo con los nacionalistas catalanes, solución que ha funcionado en el pasado, pero que lanzaría el mensaje que se quería evitar al inicio de la legislatura, la independencia del Gobierno de España de los intereses particulares de determinados lobbys territoriales. La segunda opción, y sin duda la más arriesgada, es buscar el entendimiento con el Partido Popular. Habría que plantearse que si somos capaces de llegar a un acuerdo para gobernar con su apoyo en el País Vasco, si tendríamos que ser capaces de llegar a determinados acuerdos a nivel nacional.
Sin embargo, como comentaba el riesgo es muy grande, ya que caeríamos en los brazos de un grupo político que está esperando el agravamiento de la crisis y el deterioro de la situación social, para que el Gobierno caiga como fruta madura. Por tanto, lo primero que habría que advertirle al PP es que existen razones de Estado para los pactos que deben estar por encima de la táctica partidaria. Yo personalmente, pienso que habría que explorar esa vía, con prudencia y buscando consenso en cuestiones concretas y necesarias para sentar las bases de un nuevo sistema económico en España: como son las del apoyo a las iniciativas empresariales innovadoras, la reforma de las Administraciones Públicas y la Educación como pilar fundamental de la sociedad del conocimiento. En próximos apuntes me gustaría tocar estos temas. No obstante, reconozco la dificultad de negociar con los que son rivales naturales dentro del arco parlamentario.
sábado, 28 de febrero de 2009
Pacto contra la corrupción
En los últimos días se han iniciado instrucciones judiciales por casos de corrupción que están teniendo una gran trascendencia en los medios. Me ha llamado la atención la reacción del Partido Popular que ha cerrado filas en torno a los sospechosos y ha atacado directamente al juez que lleva la instrucción, acusándolo de tener un interés directo y malicioso en el caso.
Sin duda la corrupción es un fenómeno que va a estar siempre presente en la vida pública, desde el momento en que son hombres y mujeres los que ocupan los cargos, y habrá algunos de ellos que no puedan superar sus propias miserias humanas. Sin embargo, lo importante será advertir cómo deben reaccionar los partidos y las instituciones frente a los casos de corrupción. La reacción debe de partir de un principio tangible: cuando un responsable público comete un delito en el ámbito de sus funciones supone un ataque al conjunto del sistema democrático. Los cargos públicos representan al conjunto de la ciudadanía y responden ante ellos, por lo que no pueden abusar de su poder para intereses distintos de los generales, la sociedad no puede ni debe tolerar esto. Por tanto, a mayor grado de corrupción, mayor desconfianza de los ciudadanos en nuestra democracia y mayor es el riesgo de sufrir una involución antidemocrática.
Por ello, es tan importante que los partidos y las instituciones desalojen a cualquier persona sobre la que pesen indicios razonables de responsabilidad penal, por la propia salud del sistema democrático. Si un partido, o una institución, defiende a un corrupto, o bien dispara contra el juez o el fiscal que ejerce la acusación, o bien lanza una cortina de humo, está atacando al propio sistema democrático. Con lo que podemos llegar a la conclusión de que ese partido no cree en nuestra democracia.
Debemos aislar a los corruptos, por que si no lo hacemos así, la sociedad y los ciudadanos tendrán la sensación de que todo vale, de que todos los políticos son iguales y de que todos miran sus intereses individuales. Mayor será la desconfianza en momentos como estos en los que muchos sólo tienen el recurso de los sistemas públicos de seguridad social, sanidad, educación, dependencia para salir adelante. Así los ciudadanos acabarán frustrados desengañados y con el resultado final de falta de implicación y de participación en los procesos electorales, y lo que puede ser más grave un estallido social.
Por tanto, frente a la corrupción hay que reaccionar de forma rápida, se debe cesar a los presuntos responsables, para que se defiendan sin abusar de su cargo en el proceso judicial, se deben renovar los cargos de inmediato, no se debe lanzar acusación al rival con la expresión “y tu más”, sino hacer piña democrática y frente común en contra de los corruptos. Nuestra calidad democrática se medirá por gestos como estos de nuestros gobernantes.
Sin duda la corrupción es un fenómeno que va a estar siempre presente en la vida pública, desde el momento en que son hombres y mujeres los que ocupan los cargos, y habrá algunos de ellos que no puedan superar sus propias miserias humanas. Sin embargo, lo importante será advertir cómo deben reaccionar los partidos y las instituciones frente a los casos de corrupción. La reacción debe de partir de un principio tangible: cuando un responsable público comete un delito en el ámbito de sus funciones supone un ataque al conjunto del sistema democrático. Los cargos públicos representan al conjunto de la ciudadanía y responden ante ellos, por lo que no pueden abusar de su poder para intereses distintos de los generales, la sociedad no puede ni debe tolerar esto. Por tanto, a mayor grado de corrupción, mayor desconfianza de los ciudadanos en nuestra democracia y mayor es el riesgo de sufrir una involución antidemocrática.
Por ello, es tan importante que los partidos y las instituciones desalojen a cualquier persona sobre la que pesen indicios razonables de responsabilidad penal, por la propia salud del sistema democrático. Si un partido, o una institución, defiende a un corrupto, o bien dispara contra el juez o el fiscal que ejerce la acusación, o bien lanza una cortina de humo, está atacando al propio sistema democrático. Con lo que podemos llegar a la conclusión de que ese partido no cree en nuestra democracia.
Debemos aislar a los corruptos, por que si no lo hacemos así, la sociedad y los ciudadanos tendrán la sensación de que todo vale, de que todos los políticos son iguales y de que todos miran sus intereses individuales. Mayor será la desconfianza en momentos como estos en los que muchos sólo tienen el recurso de los sistemas públicos de seguridad social, sanidad, educación, dependencia para salir adelante. Así los ciudadanos acabarán frustrados desengañados y con el resultado final de falta de implicación y de participación en los procesos electorales, y lo que puede ser más grave un estallido social.
Por tanto, frente a la corrupción hay que reaccionar de forma rápida, se debe cesar a los presuntos responsables, para que se defiendan sin abusar de su cargo en el proceso judicial, se deben renovar los cargos de inmediato, no se debe lanzar acusación al rival con la expresión “y tu más”, sino hacer piña democrática y frente común en contra de los corruptos. Nuestra calidad democrática se medirá por gestos como estos de nuestros gobernantes.
lunes, 9 de febrero de 2009
¿Tienen los jueces derecho a la huelga?
No pretendo hacer un análisis jurídico sobre la cuestión, ni defender los fundamentos que han llevado al Consejo General del Poder Judicial a declarar ilícito el ejercicio del derecho de huelga por jueces y magistrados. Pero resulta necesario hacer una valoración política del conflicto colectivo planteado por los integrantes de este poder del Estado.
En primer lugar hay que dejar de manifiesto que la situación de la Administración de Justicia es claramente deficiente, sobre todo en comparación con otras administraciones y servicios públicos. Hay muchas razones que dan explicación a este fenómeno y muchas responsabilidades compartidas. Sin embargo, la reacción del cuerpo judicial se desata a partir del expediente incoado al Juez Tirado, por la dilación en tramitar la ejecución de una sentencia, lo que tuvo una repercusión muy importante en la opinión pública. Sólo cuando se han dado cuenta de que no pueden ser responsables de todo lo que pasa en el juzgado, han pedido la implantación del nuevo modelo de Oficina Judicial, que distribuye las tareas del trabajo entre magistrados, secretarios y distintos funcionarios públicos. Hasta ese momento no eran en absoluto defensores entusiastas de esta reforma. Por tanto, hay que advertir que llegan tarde.
En segundo lugar, como poder del Estado no pueden poner a la sociedad ante el dilema de que el convocante de la huelga tenga que decidir a su vez sobre la legalidad de la misma. El juez es un poder invisible, un poder en negativo, que vela porque los comportamientos se ajusten a la Ley, por lo que no deben tener iniciativa de intervención pública, sólo habrán de conocer de los casos que se le plantean. Ni tampoco pueden tener un interés directo en el asunto.
En tercer lugar, el país atraviesa una de sus mayores crisis económicas, por lo que nos toca a los funcionarios y poderes públicos extremar nuestro grado de responsabilidad. La sociedad no entendería que en un periodo de grave destrucción de empleo, los servidores públicos defendiéramos intereses corporativos, en lugar de trabajar en beneficio del interés colectivo. Esto se puede aplicar también a otros colectivos, como aquellos que se oponen al adelanto del curso escolar.
Por tanto, las asociaciones judiciales deben trabajar en coordinación con el gobierno y con el legislativo para la puesta en marcha de este nuevo sistema de organización de Juzgados y Tribunales. Así mismo, deben impulsar que en los presupuestos se recoja una mayor inversión en la Justicia y colaborar con todo su empeño en la implantación de los nuevos sistemas informáticos y telemáticos.
En primer lugar hay que dejar de manifiesto que la situación de la Administración de Justicia es claramente deficiente, sobre todo en comparación con otras administraciones y servicios públicos. Hay muchas razones que dan explicación a este fenómeno y muchas responsabilidades compartidas. Sin embargo, la reacción del cuerpo judicial se desata a partir del expediente incoado al Juez Tirado, por la dilación en tramitar la ejecución de una sentencia, lo que tuvo una repercusión muy importante en la opinión pública. Sólo cuando se han dado cuenta de que no pueden ser responsables de todo lo que pasa en el juzgado, han pedido la implantación del nuevo modelo de Oficina Judicial, que distribuye las tareas del trabajo entre magistrados, secretarios y distintos funcionarios públicos. Hasta ese momento no eran en absoluto defensores entusiastas de esta reforma. Por tanto, hay que advertir que llegan tarde.
En segundo lugar, como poder del Estado no pueden poner a la sociedad ante el dilema de que el convocante de la huelga tenga que decidir a su vez sobre la legalidad de la misma. El juez es un poder invisible, un poder en negativo, que vela porque los comportamientos se ajusten a la Ley, por lo que no deben tener iniciativa de intervención pública, sólo habrán de conocer de los casos que se le plantean. Ni tampoco pueden tener un interés directo en el asunto.
En tercer lugar, el país atraviesa una de sus mayores crisis económicas, por lo que nos toca a los funcionarios y poderes públicos extremar nuestro grado de responsabilidad. La sociedad no entendería que en un periodo de grave destrucción de empleo, los servidores públicos defendiéramos intereses corporativos, en lugar de trabajar en beneficio del interés colectivo. Esto se puede aplicar también a otros colectivos, como aquellos que se oponen al adelanto del curso escolar.
Por tanto, las asociaciones judiciales deben trabajar en coordinación con el gobierno y con el legislativo para la puesta en marcha de este nuevo sistema de organización de Juzgados y Tribunales. Así mismo, deben impulsar que en los presupuestos se recoja una mayor inversión en la Justicia y colaborar con todo su empeño en la implantación de los nuevos sistemas informáticos y telemáticos.
martes, 3 de febrero de 2009
Mucho más que un partido de tenis

El deporte tiene momentos de carácter épico, mediante los que se desvelan la verdadera naturaleza del ser humano. Uno de esos momentos épicos se produjo el pasado domingo en Australia, en la final del abierto de tenis que jugaban Rafael Nadal y Roger Federer. Hasta el año pasado el suizo había sido el dominador absoluto de este deporte, el número uno en el ranking y atesoraba hasta 13 gran slam. Sin embargo, en poco tiempo ha visto como el jugador español lo ha superado en todas las facetas del juego, en todas las superficies, hasta terminar abatido y completamente hundido en la pista de Melbourne, tras perder el último partido. Para Federer, Rafa Nadal se ha convertido en un rival insuperable, así que no tuvo más remedio que expresar su rabia y su propia angustia mediante lágrimas de impotencia. Probablemente ya no vuelva a ganarle a Rafa en una gran final, a menos que supere su propio miedo de enfrentarse contra su bestia negra.
En el deporte el estado físico es una condición necesaria, pero no suficiente para la victoria. Lo determinante es el factor humano, lo que nos diferencia de los animales. Y el factor humano no es otra cosa que la voluntad de ganar, la preparación mental para superar al rival, la capacidad de concentración suficiente para no desfallecer, el espíritu para resistir y sacar fuerzas frente a la adversidad. El deporte nos enseña que la victoria pertenece a los que no se rinden, no a los que acumulan más títulos, por lo que el número uno, el que no estaba acostumbrado a perder, tendrá que afrontar el momento de encontrarse con un rival más capacitado, sin confiar en su herencia, peleando en pie de igualdad.
Esta es la épica del deporte, pero también es la épica de la vida, y podríamos citar más casos, anteriores al del pasado domingo, en los que el deporte nos enseña el material del que están hechos los seres humanos: Spiridon Louis en el maratón de los primeros juegos de la era moderna, Jesse Owens en los Juegos Olímpicos de Berlín frente a los jerarcas nazis, Abebe Bikila corriendo descalzo por las calles de Roma, Nadia Comanecci en Montreal, el gol de Maradona frente a Inglaterra en el mundial de 1986, Marco Pantani en el Mont Ventoux, la selección sudafricana de rugby en el mundial de 1995 con Nelson Mandela como Presidente o Yelena Isinbayeba, primera mujer record mundial de salto con pértiga.
En el deporte el estado físico es una condición necesaria, pero no suficiente para la victoria. Lo determinante es el factor humano, lo que nos diferencia de los animales. Y el factor humano no es otra cosa que la voluntad de ganar, la preparación mental para superar al rival, la capacidad de concentración suficiente para no desfallecer, el espíritu para resistir y sacar fuerzas frente a la adversidad. El deporte nos enseña que la victoria pertenece a los que no se rinden, no a los que acumulan más títulos, por lo que el número uno, el que no estaba acostumbrado a perder, tendrá que afrontar el momento de encontrarse con un rival más capacitado, sin confiar en su herencia, peleando en pie de igualdad.
Esta es la épica del deporte, pero también es la épica de la vida, y podríamos citar más casos, anteriores al del pasado domingo, en los que el deporte nos enseña el material del que están hechos los seres humanos: Spiridon Louis en el maratón de los primeros juegos de la era moderna, Jesse Owens en los Juegos Olímpicos de Berlín frente a los jerarcas nazis, Abebe Bikila corriendo descalzo por las calles de Roma, Nadia Comanecci en Montreal, el gol de Maradona frente a Inglaterra en el mundial de 1986, Marco Pantani en el Mont Ventoux, la selección sudafricana de rugby en el mundial de 1995 con Nelson Mandela como Presidente o Yelena Isinbayeba, primera mujer record mundial de salto con pértiga.
domingo, 25 de enero de 2009
Arte, de Yasmina Reza
Ayer fui de nuevo con unos amigos al Teatro, para ver la obra "Arte" de la escritora francesa Yasmina Reza. Se representa en el Lope de Vega hasta el 1 de febrero, así que si os gusta el Teatro no os quedeís sin verla, por muchas razones que descubrireís, comenzando por la interpretación y terminando en la reflexión.
Tres amigos, Marcos, Sergio e Iván, únicos protagonistas de la escena, se enfrentan entre sí a partir de la compra de un cuadro, aunque este argumento acaba convirtiéndose en una mera escusa, detrás de la cual se esconden diferencias insalvables. Los tres tienen gran habilidad en el uso del lenguaje, son mordazes, sarcásticos, cínicos y muy sutiles en sus diálogos, lo que provoca al espectador, haciendolo reaccionar con continuas risas. Al final la obra nos desvela hasta donde somos capaces de llegar los seres humanos para mantener de forma inflexible nuestra postura, sin ceder ni dar la razón al otro, y nos deja una pregunta que yo os la hago a vostros, para que me contesteís después de haber ido a verla: ¿Renunciaríamos a nuestra creencia, nuestra razón o nuestra verdad para convivir con otros personas, y en su caso, para compartir su amistad? 

miércoles, 14 de enero de 2009
El avispero de oriente medio

A inicios del siglo XX el avispero de los balcanes desató la I Guerra Mundial, hoy el avispero del siglo XXI es Oriente Medio, por tanto la paz en Palestina debe ser un objetivo de todos los gobiernos del mundo y de las organizaciones internacionales. La opinión pública europea y sobre todo la opinión pública norteamericana debe movilizarse y presionar a sus gobiernos para que detengan la masacre primero y para que se sienten las bases de la convivencia, apartando y excluyendo los extremismos y radicalismos. Por tanto, os animo a participar en todo tipo de concentraciones, eventos y recogidas de firmas para frenar la violencia, porque la violencia sólo engendra violencia
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